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Slurries o sellos: es habitual en carpetas asfálticas con algunos años de antigüedad que se presente una pérdida del árido fino, lo que provoca en la superficie un desgaste prematuro de la misma. Esto se refleja en el paulatino, aunque constante, desgranamiento de piedras, obteniéndose de ese modo una textura cada vez más rugosa por quedar el árido grueso expuesto.
Simultáneamente, la carpeta tiende a perder impermeabilidad, lo que provoca que la base, que puede haber presentado hasta el momento un estado aceptable (buena resistencia y correcta pendiente para escurrimiento de las aguas), se socave, generándose de ese modo baches que, de no ser tratados a tiempo, tenderán a aumentar en cantidad, profundidad y tamaño.
Soluciones posibles: mediante la ejecución de un slurry de reconstitución de árido fino se rellenan las irregularidades y los poros existentes, lográndose una terminación que permite al asfalto volver a desempeñar la que es, sin dudas, su principal función: proteger a la base del deterioro que le provoca el contacto con el agua. Así, tratando el problema a tiempo, se hace posible prolongar la vida útil de la carpeta existente y dotarla de un aspecto de carpeta nueva a un costo muy inferior al de retirar la carpeta existente y ejecutar la base y la carpeta nuevamente, acciones éstas que se convierten en impostergables en el mediano plazo de no tratar el mencionado problema a tiempo.
Con mezcla asfáltica en caliente es imposible realizar "sellos asfálticos" o "Slurries", por lo que la solución implica fresar las calles en al menos un espesor de 3 cm. Posteriormente, se debe retirar el material escarificado para, finalmente, reconstituir la carpeta asfáltica con mezcla en caliente. Se presenta así un doble gasto: el de retirar la carpeta existente (que está en buenas condiciones) y el de volver a constituirla.
Experiencias previas:
En las instalaciones de General Motors de Argentina S.R.L. se realizaron trabajos de reacondicionamiento en
las carpetas asfálticas existentes, los cuales se presentan a continuación:
La prueba se realizó sobre un tramo de calle que presentaba pérdida del árido fino. Esto se nota porque queda
expuesto el árido grueso (las piedras más grandes)lo que favorece el desgranamiento con el tránsito,
convirtiéndose dicho proceso en un círculo vicioso. Otro problema es que el agua penetra hasta la base
de la carpeta con el consecuente ablandamiento de la misma. Esto se traduce en baches.
En la foto se puede ver el árido grueso expuesto.
Todos los trabajos se hicieron sin necesidad de interrumpir el tránsito vehicular, tanto de camiones como
de grúas. Se tomaron las debidas medidas de seguridad y señalización, y solo fue necesario obstruir el tránsito
en media calzada.
Se tuvo la precaución de colocar cinta de enmascarar sobre la demarcación vial y sobre el cordón cuneta
para evitar que se mancharan.
Procedimiento:
Imprimación liviana de la superficie
Se realiza una imprimación con emulsión diluida en agua para romper la tensión superficial,
generar un puente de adherencia y evitar que el sustrato absorba la humedad de la mezcla de sellado posterior.
Aplicación del sellado:
Se prepara la mezcla de sellado. La misma está compuesta por emulsión asfáltica tixotropica neutra
modificada con polímeros, arena, cemento Portland y agua.
Se procede a distribuir la mezcla sobre la superficie, teniendo la precaución de "rellenar" todo
intersticio y de dejar el menor espesor posible.
Secado:
Una vez aplicado el sello se debe dejar orear al menos 24 hs. De esta manera el agua de la emulsión
asfáltica se evapora, logrando que el sello quede perfectamente adherido a la calzada.
El resultado final es la recomposición del árido fino perdido en la calzada, el sellado de grietas y
fisuras y la impermeabilización de la superficie, logrando de esta manera que la base quede protegida y
mantenga sus propiedades de resistencia mecánica.

